APL RATIFICÓ SU UNIDAD DETRÁS DE SANDRA RENCINI Y FORTALECIÓ LA DEFENSA DE LOS TRABAJADORES LEGISLATIVOS

Con el respaldo de los cinco sectores del Congreso, la organización sostuvo la continuidad del proyecto que encabezó Norberto Di Próspero. La unanimidad de la Comisión Directiva y una participación de más de 6.500 trabajadores en la elección de delegados marcaron la fortaleza gremial.

La Asociación del Personal Legislativo atravesó uno de los momentos más dolorosos de su historia con una respuesta política y gremial contundente: unidad, participación y respaldo a Sandra Rencini. Tras la muerte de Norberto Di Próspero, quien condujo la organización durante más de dos décadas, los trabajadores de Diputados, el Senado, la Biblioteca, la Dirección de Ayuda Social y la Imprenta acompañaron la continuidad de un proyecto construido alrededor de la defensa de sus derechos.

La ausencia de Di Próspero abrió una etapa cargada de dolor y de responsabilidades. Sostener la cohesión de una organización con distintas corrientes, trayectorias y generaciones constituía un desafío de primer orden. La respuesta de APL estuvo a la altura: las diferencias quedaron contenidas dentro de una pertenencia común y la conducción encontró un respaldo que permitió ordenar la transición.

Rencini, quien se desempeñaba como secretaria adjunta, asumió un papel central en ese proceso. Las reuniones con las máximas autoridades del Senado y de Diputados, así como con los bloques de ambas cámaras, expresaron la decisión de sostener la interlocución institucional y mantener la agenda de los trabajadores en el centro de la actividad gremial.

El jueves 22 de octubre, la Comisión Directiva votó por unanimidad la continuidad del proyecto. En ese marco, el respaldo a Rencini y la designación de Adolfo Álvarez, proveniente de la Imprenta, en la Secretaría Adjunta consolidaron una conducción sostenida por los distintos sectores de la organización.

La unanimidad tuvo, además, una expresión entre los trabajadores. La movilización de la comunidad legislativa acompañó las decisiones y dio volumen a una señal que excedió los nombres y los cargos: preservar la herramienta gremial construida durante años.

En ese acompañamiento se destacó Sol Di Próspero, hija del dirigente fallecido, junto con un nutrido grupo de trabajadores y militantes de APL pertenecientes a la DAS. Su presencia sumó una dimensión afectiva y un compromiso concreto con la continuidad de la organización en un momento especialmente sensible.

Otro dato permitió medir esa fortaleza. Según informó el gremio, más de 6.500 trabajadores participaron de la elección de delegados en los cinco sectores del Congreso, una cifra que APL destacó como récord. Esa concurrencia aportó una base concreta al mensaje de unidad: la representación sindical se sostuvo con participación y presencia en los lugares de trabajo.

La defensa de la DAS ocupó un lugar central en este proceso. Para la familia legislativa, la obra social constituye una conquista que debe preservarse mediante una gestión comprometida con las necesidades de sus afiliados. La elección de su Comisión Administradora, realizada el martes 27 de octubre y acompañada por una importante movilización del sector, reforzó ese compromiso.

La confluencia entre dirigentes de trayectoria y nuevas generaciones aparece como una de las principales fortalezas de esta etapa. La experiencia acumulada y el impulso de los más jóvenes encontraron un punto de acuerdo en la necesidad de cuidar la organización y sostener sus prioridades.

En los días posteriores a la pérdida de su principal referente, APL convirtió el dolor compartido en una respuesta colectiva. El acompañamiento a Sandra Rencini expresa esa decisión: dar continuidad al legado de Di Próspero con una conducción respaldada y una comunidad legislativa movilizada en defensa de sus derechos.