El histórico dirigente del SOMU falleció a los 78 años. Su partida enluta a los trabajadores marítimos y fluviales y convoca a mantener viva una convicción: nadie enfrenta solo las tormentas cuando tiene a sus compañeros y a su sindicato a bordo.

Hay hombres cuya historia se cuenta mejor desde el muelle. Luis José Clemente fue uno de ellos: un dirigente ligado durante años al Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y a la defensa de quienes trabajan sobre el agua. Falleció el sábado 26 de septiembre, a los 78 años. El SOMU lo despidió como un militante incansable y recordó también su participación en el movimiento obrero y en la CGT.
En un barco, cada tarea importa. También en un gremio. Detrás de cada reclamo por el salario, las condiciones de trabajo y la vida a bordo hay compañeros que dedican tiempo y esfuerzo a organizarse. Clemente perteneció a esa tradición sindical que sabe que la fuerza de un trabajador crece cuando se une a la de los demás.
El SOMU tiene una larga historia de luchas marítimas. Adoptó su nombre actual en 1947 y, años después, se integró a las 62 Organizaciones Peronistas. Esa historia expresa una idea que el peronismo llevó al centro de la vida argentina: el trabajo merece dignidad y los trabajadores tienen derecho a defenderla colectivamente.
Para quienes salen a pescar, el mar puede traer sustento, pero también jornadas duras, distancia y riesgos. Por eso un sindicato no es una palabra escrita en una fachada. Es el compañero que escucha en tierra lo que ocurrió a bordo; es la organización que lleva una demanda a la mesa de negociación; es la certeza de que ninguna tripulación debería quedar librada a su suerte.
Hoy, la despedida de Clemente reúne el dolor de su familia y sus compañeros con el reconocimiento a una vida de militancia gremial. El mejor homenaje será seguir defendiendo el trabajo marítimo argentino, a sus pescadores, marineros y trabajadores fluviales, y la capacidad de organizarse para conquistar un futuro más justo.
Las embarcaciones vuelven a puerto. Las luchas que sostuvieron sus compañeros siguen navegando. Hasta siempre, compañero Luis José Clemente.