En medio de la creciente tensión por el futuro de los servicios de recolección y barrido en la provincia de Buenos Aires, el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, lanzó una dura advertencia contra el titular de la Federación de Municipales, Hernán Doval, y dejó en claro que el gremio no permitirá retrocesos salariales ni laborales para los trabajadores del sector.
El dirigente camionero reaccionó luego de que Doval impulsara públicamente la municipalización de los servicios de recolección y barrido, una propuesta que desde el sindicato interpretan como un intento directo de reducir costos laborales a expensas del salario y las condiciones de trabajo de miles de familias.
“¿Qué diferencia hay entre Caputo, Sturzenegger, Adorni, Jorge Macri y este señor Doval?”, lanzó Moyano con dureza. La frase no pasó inadvertida dentro del movimiento obrero, donde el referente camionero volvió a posicionarse como una de las voces más combativas frente a cualquier intento de flexibilización laboral.
Desde el entorno gremial consideran que detrás de la discusión sobre la municipalización existe una intención de avanzar sobre convenios colectivos históricos que durante décadas garantizaron estabilidad, salarios dignos y cobertura social para los trabajadores de la actividad.
“Mientras marchan contra la reforma laboral, después quieren aplicarla contra los trabajadores de la recolección. Quieren bajar salarios, destruir convenios y empujar a las familias trabajadoras a la miseria”, sostuvo Moyano, marcando una fuerte contradicción política y sindical en el debate abierto por el dirigente municipal.
En el universo sindical no pasó desapercibido que el líder camionero eligiera confrontar públicamente para defender un modelo de actividad que, según remarcan desde el gremio, permitió profesionalizar tareas esenciales para el funcionamiento cotidiano de las ciudades. Recolección de residuos, barrido y logística urbana son considerados por Camioneros servicios estratégicos que requieren personal capacitado, estabilidad y condiciones laborales acordes a la responsabilidad de la tarea.
La postura de Moyano también fue interpretada como una señal hacia intendentes bonaerenses que evalúan modificar esquemas de prestación de servicios urbanos bajo el argumento de reducir costos fiscales. Desde el sindicato advirtieron que cualquier avance sobre los derechos adquiridos encontrará resistencia gremial y movilización.
En ese marco, el dirigente ratificó que la organización sindical seguirá defendiendo el convenio colectivo y el poder adquisitivo de los trabajadores frente al deterioro económico y la inflación. “No vamos a permitir que ningún trabajador caiga en la pobreza”, remarcan cerca del referente camionero, donde sostienen que la prioridad debe ser preservar salarios y empleo en un momento de fuerte incertidumbre social.
Dentro del sindicalismo peronista, la intervención de Pablo Moyano volvió a consolidar la imagen de un dirigente dispuesto a confrontar tanto con el Gobierno nacional como con sectores sindicales que, según entienden en Camioneros, terminan avalando políticas de ajuste encubiertas bajo discursos de modernización o eficiencia administrativa.