LOS ACEITEROS REPUDIARON LAS DETENCIONES EN EL SUBTE Y DENUNCIARON LA CRIMINALIZACIÓN DE LA HUELGA

La Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón expresó su solidaridad con los metrodelegados y cuestionó al Gobierno de Jorge Macri por la respuesta policial a una protesta laboral. Advirtió contra los intentos de sancionar al sindicato y defendió el derecho constitucional de los trabajadores a organizarse y reclamar.

La detención de representantes gremiales del subte provocó un fuerte repudio de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, que denunció una avanzada contra la actividad sindical y el ejercicio del derecho de huelga. La organización respaldó a los trabajadores y apuntó contra el Gobierno porteño por el tratamiento de un conflicto que terminó con la paralización de las seis líneas y el Premetro.

“Repudiamos la criminalización de la actividad sindical y del ejercicio del derecho de huelga que aplicaron hoy contra los compañeros del Sindicato del Subte”, expresó la entidad en un comunicado. El pronunciamiento ubicó el episodio como un ataque a garantías que involucran al conjunto del movimiento obrero.

Los aceiteros señalaron que la protesta comenzó en la estación Juan Manuel de Rosas para defender a un empleado que, según denunciaron, había recibido una sanción arbitraria. También vincularon el reclamo con la tercerización de tareas y advirtieron que esa política empresarial busca precarizar al personal de planta. Así, pusieron el foco en las condiciones laborales que originaron la disputa y que quedaron desplazadas del discurso oficial por las acusaciones contra los dirigentes.

La Federación calificó de ilegales y violentas las detenciones de dos metrodelegados y denunció que posteriormente también fue detenido el secretario general del sindicato, Néstor Segovia, cuando reclamaba la libertad de sus compañeros. Frente a ese procedimiento, los trabajadores extendieron la huelga a toda la red.

El orden de los hechos resulta central para comprender la jornada. La interrupción general del servicio se produjo como respuesta a las detenciones durante una protesta que había comenzado con la apertura de molinetes. Los dirigentes recuperaron la libertad por la tarde y luego empezó a normalizarse la circulación, tras más de cinco horas de paro.

El comunicado también cuestionó la posibilidad de castigar a la organización gremial por la medida de fuerza. “Ahora el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pretende sancionar al Sindicato por ejercer el derecho constitucional de huelga”, sostuvo. La respuesta de los aceiteros fue tajante. “No lo vamos a permitir”.

El respaldo contrastó con la posición de Jorge Macri, quien defendió el operativo policial y lanzó la advertencia “el que bloquea un servicio esencial va preso”. Mientras el jefe de Gobierno endurecía su discurso, la Federación reclamaba que la intervención estatal respetara la organización de los trabajadores y sus herramientas de defensa colectiva.

Difundido cuando todavía exigía la liberación de los detenidos, el pronunciamiento dejó un reclamo que conserva vigencia después de que recuperaran la libertad. Los aceiteros exigieron que el Gobierno porteño termine con lo que denunciaron como un intento ilegal de impedir la actividad sindical y el derecho a la protesta. “Reafirmamos nuestra completa solidaridad con el Sindicato del Subte”, concluyeron.