Mariano Vilar aseguró que las iniciativas impulsadas por el Gobierno responden a una misma estrategia sobre los recursos estratégicos del país. Además, destacó la suspensión del decreto que buscaba desregular el practicaje y el pilotaje, al considerar que preserva la seguridad de la navegación y los puestos de trabajo.
La movilización realizada en la Plaza de los Dos Congresos contra la modificación de la Ley de Tierras contó con la participación del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), cuyo secretario general, Mariano Vilar, sostuvo que las distintas medidas impulsadas por el Gobierno forman parte de una misma política que, según afirmó, afecta la soberanía nacional.
“Sin importar las condiciones climáticas, una vez más estamos en la calle defendiendo la soberanía de la Argentina, como lo venimos haciendo desde hace tres años. Nuestro gremio defiende la tierra, los ríos y nuestros mares. Ese es nuestro lema”, expresó el dirigente durante la protesta.
Vilar cuestionó la intención oficial de modificar la Ley de Tierras y afirmó que responde a un proceso más amplio. “Vienen con la clara intención de favorecer y entregar todo el territorio argentino, tanto la tierra como los ríos y los mares, a intereses extranjeros. Quieren bajar la bandera argentina de nuestros barcos para responder a intereses externos. Por eso estamos hoy acá, en defensa de nuestra patria”, manifestó.
El titular del SICONARA sostuvo que la discusión excede el debate sobre la propiedad de la tierra y alcanza también a las políticas vinculadas con la marina mercante y el control de las vías navegables.
La suspensión del decreto
Consultado sobre la decisión del Gobierno de suspender el Decreto 690/2026, que proponía desregular los servicios de practicaje y pilotaje, Vilar consideró que se trató de un resultado de la fuerte protesta protagonizada por prácticos, pilotos y baqueanos, que durante cuatro días paralizó la actividad portuaria.
“Nuestro gremio estuvo muy expectante porque era una avanzada más sobre la marina mercante. No se puede analizar este decreto de manera aislada; forma parte de una serie de medidas que tienen un mismo sentido”, afirmó.
En ese marco, enumeró otras iniciativas que, a su entender, apuntan en la misma dirección, entre ellas la modificación del régimen pesquero, el Decreto 340/2025 y el cierre de escuelas de formación para marinos mercantes.
“Ahora pretendían bajar del barco al personal especializado del practicaje, que representa a la autoridad marítima y, en definitiva, a todos los argentinos a bordo de buques extranjeros. Son quienes conocen cómo navegar nuestro territorio y querían reemplazarlos con el único objetivo de abrir las puertas de la Argentina sin ningún tipo de resguardo”, sostuvo.
Vilar destacó que la suspensión del decreto permitió preservar tanto las fuentes laborales como la seguridad en la navegación.
“Se dio una lucha muy importante. Se pudo defender la soberanía, los puestos de trabajo de los prácticos y, por sobre todo, la seguridad marítima”, afirmó.
El dirigente explicó que los prácticos cumplen una función esencial para garantizar el tránsito seguro de las embarcaciones por los ríos y canales argentinos.
“Nosotros compartimos los ríos y los mares con esos buques de gran porte que hoy son conducidos por compatriotas con el conocimiento y la experiencia necesarios. El Gobierno pretendía reemplazarlos por personas que no tienen la expertise para navegar nuestras vías navegables. Eso ponía en riesgo no solamente la actividad, sino también la vida de quienes trabajamos en ellas”, concluyó.