La Confederación General del Trabajo redobló la apuesta frente al avance de la reforma laboral en Diputados y dejó un mensaje sin matices: habrá paro general y profundización del plan de lucha. En un plenario caliente de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto, los referentes cegetistas desembarcaron para denunciar lo que consideran una ofensiva directa contra los derechos conquistados por generaciones de trabajadores.
Los secretarios generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello expusieron en representación de la central obrera y apuntaron contra el proyecto oficialista, al que calificaron de regresivo y funcional al poder económico. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado, será tratada en el recinto en medio de un clima de máxima tensión política y sindical.
Sola fue categórico. Cuestionó el rótulo de “modernización” y sostuvo que el texto no incorpora avances tecnológicos ni nuevas formas de organización del trabajo, sino que se concentra en recortar derechos individuales y debilitar la negociación colectiva. Denunció, además, que la creación del Fondo de Asistencia Laboral implicaría una transferencia multimillonaria de recursos desde el salario hacia el sistema financiero. “No es modernización: es una poda de derechos con beneficiarios claros”, deslizó ante los diputados.
El dirigente también apuntó contra los cambios en el régimen de licencias por enfermedad y advirtió que el intento de reducir la cobertura salarial expone la “crueldad” del proyecto. Para la CGT, el eje de la reforma no es la generación de empleo, sino la reducción del costo laboral a cualquier precio.
En la misma línea, Jerónimo vinculó el debate parlamentario con la crisis industrial que atraviesa el país y mencionó los despidos masivos en la planta de Fate como símbolo de un modelo que, según afirmó, “ajusta por abajo y concentra por arriba”. Ratificó que desde las cero horas se pondrá en marcha un paro nacional de 24 horas en rechazo a la reforma y a la política económica del presidente Javier Milei.
“Dar quórum es traicionar al pueblo”, lanzó Argüello, en la frase que sintetizó el tono del encuentro. Para el referente camionero, el proyecto retrotrae al país a una etapa previa a la legislación protectoria del trabajo y consagra un esquema de mayor precarización. “No se trata de eficiencia ni de tecnología: se trata de maximizar ganancias a costa del trabajador”, advirtió.
Desde la central obrera dejaron en claro que el paro no será un hecho aislado, sino el inicio de una etapa de confrontación abierta si el Congreso avanza con la ley. En los pasillos de Diputados ya se habla de una votación ajustada, pero la CGT anticipa que, más allá del resultado, la conflictividad social irá en aumento.
La advertencia quedó planteada: si la reforma prospera, el movimiento obrero promete convertir la calle en escenario central de resistencia.