En la antesala del tratamiento parlamentario de la reforma laboral, Pablo Moyano volvió a colocarse en el centro de la escena sindical con un mensaje directo al Congreso y a la dirigencia política. El secretario general adjunto de Camioneros rechazó de plano el proyecto impulsado por el oficialismo y confirmó que la CGT avanzará con un paro nacional de 24 horas el jueves 19, el mismo día en que la Cámara de Diputados debatirá la iniciativa.
En declaraciones a AM 750, el dirigente camionero no dejó margen para interpretaciones. Aseguró que el texto en discusión fue analizado por especialistas y legisladores y concluyó que “ningún artículo está a favor de los trabajadores”. Para Moyano, la reforma representa un retroceso en derechos conquistados durante décadas y abre la puerta a una flexibilización que impactará de lleno en las condiciones laborales.
Uno de los puntos que, según explicó, terminó de encender la mecha fue el capítulo referido a las licencias médicas. “Con la licencia médica explotó todo”, afirmó, aludiendo a la reacción sindical frente a los cambios propuestos. Ese apartado, sostuvo, profundizó el malestar en la estructura gremial y aceleró la definición de medidas de fuerza.
La central obrera, detalló, desplegó tres estrategias frente al avance del proyecto: diálogo institucional, presentación de recursos judiciales y movilización en la calle. “La CGT tuvo tres estrategias: el diálogo, la justicia y la calle”, remarcó, en referencia a la hoja de ruta que culmina ahora en una huelga nacional con fuerte impronta política.
El paro, anticipó, buscará impactar directamente en el debate legislativo. “Vamos a garantizar que el paro sea total para meterle más presión a aquellos diputados, fundamentalmente los del peronismo”, lanzó. El mensaje no solo apunta al oficialismo, sino también a los bloques opositores que podrían acompañar la reforma.
En ese marco, Moyano apuntó contra sectores del peronismo que, según su mirada, contradicen su identidad histórica. “Hacen campaña cantando la marcha peronista y después votan leyes en contra de los trabajadores”, disparó, marcando una fractura interna que atraviesa al movimiento justicialista en pleno debate parlamentario.
El clima gremial, advierten en el entorno camionero, es de máxima tensión. De aprobarse la reforma, el conflicto podría escalar. “Si llega a salir la reforma laboral, nos espera mucha lucha por delante”, advirtió Moyano, dejando en claro que el paro anunciado podría ser apenas el inicio de una etapa de confrontación más profunda.
Con la fecha marcada en el calendario y el Congreso como escenario principal, el sindicalismo vuelve a medir fuerzas con el poder político. Y Pablo Moyano, fiel a su estilo frontal, se posiciona como uno de los rostros más combativos frente a una reforma que promete reconfigurar el mapa laboral argentino.