La Federación Nacional de Trabajadores Camioneros volvió a marcar el pulso de la negociación colectiva en la Argentina. Con un acuerdo paritario ya homologado por la Secretaría de Trabajo, el sindicato que conduce Hugo Moyano garantizó aumentos salariales para enero y febrero de 2026, junto con el pago de un bono anual extraordinario de $840.000, en un contexto económico atravesado por la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre inflacionaria.
El entendimiento alcanzado con las cámaras empresarias, a mediados de diciembre, ratifica una estrategia sindical sostenida en el tiempo: preservar el salario real y otorgar previsibilidad a los trabajadores del sector. Para diciembre de 2025 se estableció un incremento del 1 por ciento sobre el salario básico, acompañado por una suma fija no remunerativa de $35.000 por única vez para todas las categorías, que será percibida con los haberes de enero.
De este modo, el salario básico mínimo asciende a $850.561,41 para un conductor de primera categoría y a $846.421,26 para el personal administrativo de primera, cifras a las que se agregan viáticos y otros adicionales previstos en el convenio colectivo, consolidando uno de los esquemas salariales más sólidos del movimiento obrero.
La actualización continúa en enero de 2026, cuando se aplicará un aumento total del 4,7 por ciento sobre los básicos de todas las categorías del Convenio Colectivo de Trabajo, que incluye la incorporación parcial de la suma fija acordada. En febrero se sumará un incremento adicional del 1 por ciento, completando un esquema escalonado que permite amortiguar el impacto de la inflación en los primeros meses del año.
Uno de los puntos más destacados del acuerdo es la confirmación del bono anual extraordinario de $840.000, que será abonado en cuatro cuotas iguales y consecutivas de $210.000, entre enero y abril de 2026. Esta suma representa un refuerzo significativo para los ingresos de los trabajadores y es resultado directo de la capacidad de negociación del sindicato.
Además, las partes pactaron retomar las discusiones salariales en marzo de 2026, activando la cláusula de revisión para adecuar los haberes a la evolución de los precios. Un mecanismo que refuerza la defensa del salario y ratifica el compromiso del gremio con la actualización permanente de los ingresos.
En un escenario de creciente conflictividad laboral y pérdida del poder de compra en amplios sectores, el acuerdo de Camioneros vuelve a mostrar el peso específico del sindicato y su rol central en la protección de los derechos económicos de sus afiliados, consolidando un piso salarial que sigue siendo referencia para el conjunto del movimiento obrero.