CASARÍN CRITICÓ LA REFORMA LABORAL Y ADVIERTE QUE SIN PRODUCCIÓN NO HABRÁ EMPLEO

El abogado y geólogo Favio Casarín cuestionó con dureza el enfoque de la reforma laboral en debate y sostuvo que ninguna flexibilización, por sí sola, garantiza la creación de puestos de trabajo. “Nadie compra trabajo, es decir, toma empleados, simplemente porque la flexibilización sea mayor a la que tiene ahora. Puede contribuir, pero la base está en producir más y vender más”, afirmó.

Para el especialista, el eje del problema no radica exclusivamente en el régimen laboral, sino en la falta de políticas que impulsen la actividad económica. “El industrial contrata cuando necesita producir más. El comerciante toma personal cuando aumenta sus ventas. Si no hay expansión real de la economía, cualquier cambio normativo queda en el aire”, señaló.

Casarín remarcó que una reforma de este tipo debería estar acompañada por medidas integrales que apunten a la competitividad, el financiamiento y el estímulo al consumo. De lo contrario, advirtió, se corre el riesgo de convertir el debate en una discusión aislada, desconectada de la realidad productiva.

En paralelo, el abogado se refirió al debate por la modificación de la Ley de Glaciares y cuestionó lo que definió como “eslóganes publicitarios” que, según su visión, buscan instalar un falso dilema entre producción y ambiente. “No es cierto que se van a quedar sin agua si se aprueba la modificación. Eso no tiene asidero técnico ni científico”, aseguró.

Según explicó, el país cuenta con más de 17 mil glaciares, pero no existe un detalle preciso sobre el aporte hídrico individual que cada uno realiza a las distintas cuencas. “Prohibir sin una base sólida no es serio. La ley carece de esa seriedad cuando no distingue entre geoformas con aporte real y aquellas que no lo tienen”, sostuvo.

Casarín defendió la intervención de las provincias como autoridades ambientales y propietarias de los recursos naturales, en línea con lo que establece la Ley General del Ambiente. Recordó que cualquier actividad productiva requiere un estudio de impacto ambiental y que será cada jurisdicción la que determine el alcance de esos informes.

En ese sentido, consideró posible compatibilizar la protección de glaciares y ambiente periglacial con actividades como la minería o la explotación de hidrocarburos, siempre que exista sustento técnico y controles adecuados. “Necesitamos producir petróleo y gas. La cuestión es hacerlo con fundamentos y estudios serios”, planteó.

Finalmente, lamentó que el tratamiento de estos temas no se esté dando de manera coordinada y pidió abrir el debate a todas las voces. “Ni ambientalismo extremo ni extractivismo extremo. Hay posiciones técnicas y científicas que no responden a eslóganes. Todavía estamos a tiempo de discutir con bases sólidas”, concluyó.