La central obrera expresó su rechazo a la injerencia del gobierno norteamericano en los asuntos internos de Venezuela, denunció una violación al Derecho Internacional y llamó a la comunidad internacional a privilegiar el diálogo y las soluciones políticas.
La Confederación General del Trabajo (CGT) fijó este viernes una posición contundente frente a la intervención de los Estados Unidos en la República Bolivariana de Venezuela. A través de un comunicado oficial, el Consejo Directivo Nacional denunció lo que calificó como una intromisión inadmisible en la soberanía de un Estado y alertó sobre las consecuencias políticas y sociales que este tipo de acciones generan en la región.
En el pronunciamiento, la central sindical sostuvo que la intervención militar y la detención del presidente Nicolás Maduro constituyen una grave violación a los principios fundamentales del Derecho Internacional. En ese sentido, recordó que la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos de otros países son pilares consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
La CGT remarcó que ningún Estado tiene legitimidad para imponer decisiones sobre el rumbo político, institucional o democrático de otra nación. Según el documento, estas prácticas no solo lesionan la soberanía nacional, sino que además profundizan los conflictos, erosionan la convivencia pacífica y ponen en riesgo la estabilidad regional en América Latina.
Desde una perspectiva histórica, el movimiento obrero argentino reafirmó su defensa de la paz, el diálogo y las salidas políticas y democráticas a los conflictos internacionales. En esa línea, exigió el cese inmediato de toda forma de injerencia extranjera en Venezuela y cuestionó cualquier acción unilateral que promueva la confrontación o el uso de la fuerza.
El comunicado también incluyó un llamado directo a la comunidad internacional para que privilegie el acuerdo, la negociación y el entendimiento entre las naciones, como única vía posible para alcanzar soluciones duraderas. La CGT insistió en que el respeto mutuo y la soberanía nacional deben ser la base de cualquier proceso de resolución de conflictos.
Finalmente, la central obrera expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y ratificó su compromiso con la defensa de la soberanía, la democracia, la paz y la integración de los pueblos de América Latina. “No hay justicia social sin soberanía, ni paz sin respeto entre las naciones”, concluye el documento difundido este 3 de enero de 2026.