“HOY COMIENZA LA CUENTA REGRESIVA”: LOS GREMIOS COMBATIVOS LLAMAN A PROFUNDIZAR LA LUCHA MÁS ALLÁ DE LA REFORMA

En un clima de máxima tensión política, mientras la Cámara de Diputados debate un paquete de flexibilización laboral que la dirigencia sindical denuncia como “la entrega de los trabajadores”, los sectores más combativos del movimiento obrero redoblaron la apuesta y convocaron a sostener la movilización aun en caso de que la iniciativa sea aprobada. El paro general impulsado por la Confederación General del Trabajo se convirtió en el telón de fondo de una jornada atravesada por asambleas, marchas y pronunciamientos encendidos.

Desde la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social, el secretario de Cultura de APOPS, Leonardo Fabre, envió un mensaje a la militancia que resonó con fuerza en el arco sindical más confrontativo. En diálogo con ELDELEGADO, el dirigente habló de un “día glorioso de lucha sindical” y sostuvo que, más allá del resultado parlamentario, “hoy comienza la cuenta regresiva de un gobierno déspota que azota la vida diaria del Pueblo”.

La discusión legislativa, que para el oficialismo apunta a modernizar el mercado laboral, es leída por amplios sectores gremiales como un retroceso histórico en materia de derechos. En ese contexto, Fabre remarcó que “la unidad de los trabajadores, aunque parezca endeble, es de una fortaleza política de gran magnitud”, y llamó a “optar siempre por la unidad, en especial ante la peor adversidad”.

Las columnas sindicales que confluyeron en las inmediaciones del Congreso exhibieron una postal de diversidad interna, pero también de coincidencias en el diagnóstico: la reforma implica, aseguran, una pérdida de estabilidad, indemnizaciones y garantías conquistadas durante décadas. El paro general convocado por la CGT buscó, precisamente, condicionar la votación y enviar una señal de poder territorial y capacidad de daño.

Sin embargo, el mensaje de los sectores más duros fue más allá de la coyuntura parlamentaria. “El proceso histórico que comienza hoy ya no se detendrá hasta recuperar la Justicia Social que nos han robado”, afirmó Fabre, planteando un horizonte de confrontación prolongada. La consigna que circuló entre los delegados sintetizó ese espíritu: la pelea no termina en el recinto.

“Fuerza y convicción, compañeros”, cerró el dirigente, en una arenga que combinó épica, advertencia política y llamado a sostener la organización. Con la votación aún en desarrollo y el desenlace abierto, el sindicalismo combativo ya anticipa que, sea cual sea el resultado, la disputa recién empieza.