Las secretarías de género de la CGT, las dos CTA —Autónoma y de los Trabajadores— y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) convocaron a una movilización masiva para este sábado en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Bajo la consigna “Lxs trabajadorxs en unidad contra las reformas esclavistas de Milei y el FMI”, la marcha partirá desde el Congreso de la Nación hacia Plaza de Mayo, con concentración prevista a las 16.30.
La convocatoria pone en primer plano el protagonismo del sindicalismo femenino, que decidió avanzar con una demostración de fuerza en defensa de los derechos laborales conquistados y contra lo que consideran un retroceso histórico para las trabajadoras. Desde los espacios gremiales sostienen que la reciente reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional profundiza la precarización del empleo y golpea especialmente a los sectores más feminizados del mercado de trabajo.
En ese sentido, advierten que las modificaciones normativas facilitan condiciones de contratación más frágiles, debilitan mecanismos de protección y consolidan un escenario en el que miles de mujeres quedarían expuestas a mayor informalidad y pérdida de derechos. A ello suman críticas al recorte de políticas sociales y al desfinanciamiento de programas de asistencia alimentaria, medidas que —según remarcan— impactan directamente en los hogares sostenidos por mujeres.
El documento que convoca a la movilización lleva la firma de referentes sindicales de peso como Maia Volcovinsky, del gremio de Judiciales dentro de la CGT; Carla Gaudensi, del Sipreba y la Fatpren; Yamile Socolovsky, de CONADU dentro de la CTA; y Johana Duarte, secretaria gremial de la UTEP, entre otras dirigentes.
Desde la economía popular, Duarte sostuvo que la presencia de las mujeres en las calles expresa una defensa concreta de su lugar dentro del mundo del trabajo. “Las trabajadoras de la economía popular salimos a las calles en defensa de nuestra dignidad como trabajadoras. Frente a un gobierno que pretende invisibilizarnos y desmovilizarnos, respondemos con organización y movilización popular”, afirmó.
La dirigente remarcó además el peso específico que tienen las mujeres dentro de ese universo laboral. “En la economía popular representamos casi el 60 por ciento del sector. Eso implica también que dentro de la clase trabajadora en general somos cerca del 50 por ciento. Nuestro trabajo es esencial para el sostenimiento del país”, señaló.
Duarte advirtió además sobre el impacto social del actual modelo económico en los territorios más vulnerables. “En estos dos años el Estado se retiró de muchos barrios y allí estamos nosotras, sosteniendo tareas de cuidado y contención social. Somos quienes enfrentamos el avance de las mafias y el narcotráfico mientras el gobierno mira para otro lado”, expresó.
En ese marco, la dirigente fue contundente al definir el sentido de la movilización del 8 de marzo: “Somos las trabajadoras a las que más golpea este modelo de hambre y exclusión. Por eso volvemos a decirlo con claridad: el trabajo sin salario es esclavitud”.
Con ese mensaje, el sindicalismo femenino buscará convertir la jornada del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en una demostración de unidad y de defensa irrestricta de los derechos laborales, en un contexto que consideran crítico para el presente y el futuro de millones de mujeres en el país.