Una encuesta nacional de Analogías reveló que el 59,5 por ciento desaprueba la gestión y el 54,8 por ciento aseguró que su economía familiar empeoró durante el último año. La prioridad de mejorar los ingresos y generar trabajo duplicó a la estabilidad de precios, mientras el 55 por ciento eligió un cambio de Gobierno ante una eventual segunda vuelta.
La promesa de recuperación económica del gobierno de Javier Milei encuentra un límite en la vida cotidiana. Más de la mitad de los consultados afirmó que su situación personal y familiar está peor que un año atrás, y seis de cada diez prefirieron un programa que priorice salarios y empleo. Los resultados expusieron una distancia entre las prioridades del oficialismo y las necesidades que expresa una parte mayoritaria de la sociedad.
Los datos pertenecen a la consultora Analogías, que realizó su encuesta nacional entre el 10 y el 14 de octubre de 2026. El estudio reunió 2.863 entrevistas telefónicas a celulares y líneas fijas en las 24 jurisdicciones del país, con un margen de error informado de ±2,2 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95 por ciento.
El dato de mayor impacto para el mundo del trabajo surgió de la consulta sobre el programa económico preferido. El 61,5 por ciento eligió salarios y empleo, frente al 30,2 por ciento que priorizó la estabilidad de precios. La diferencia cuestiona la pretensión de presentar el control inflacionario como respuesta suficiente al malestar social. Para la mayoría relevada, la recuperación necesita llegar a los ingresos y a las oportunidades laborales.
Esa demanda tiene un correlato concreto. El 54,8 por ciento sostuvo que su economía personal y familiar empeoró respecto del año anterior, mientras apenas el 15,2 por ciento manifestó estar mejor. El deterioro declarado alcanzó al 61,7 por ciento entre las personas de 45 a 59 años y al 59,6 por ciento entre las mujeres. Se trata de percepciones recogidas por la encuesta, que muestran cómo evalúan los hogares su propia situación.
La preocupación también se proyectó hacia adelante. El 35,7 por ciento consideró que estará peor el próximo año y el 25,8 por ciento esperó una mejora. Aunque las expectativas sobre la economía nacional a dos años resultaron más parejas, con un 47,2 por ciento de respuestas pesimistas y un 44,4 por ciento de optimistas, el horizonte familiar mantuvo un saldo adverso.
La evaluación de la gestión acompañó ese malestar. Las calificaciones negativas sumaron el 59,5 por ciento, contra un 31,5 por ciento de positivas, una diferencia de 28 puntos. La imagen personal de Milei mostró una leve recuperación mensual, reconocida por la propia consultora, pero siguió con predominio del rechazo. El Presidente reunió un 38,9 por ciento de opiniones favorables y un 56,7 por ciento de desfavorables.
El desgaste también alcanzó a una de las principales banderas del discurso libertario. El 61,9 por ciento consideró que el Gobierno bajó poco o nada los impuestos, y la respuesta individual más frecuente fue “nada”, con el 41,6 por ciento. A su vez, el 59,3 por ciento percibió mucha o bastante corrupción en la administración nacional. Este último resultado refleja una valoración de los entrevistados y no constituye una comprobación judicial de irregularidades.
En materia educativa, el 62,7 por ciento evaluó negativamente el incumplimiento de fallos sobre financiamiento universitario planteado en la pregunta del estudio. También hubo un rechazo del 67,7 por ciento a autorizar que extranjeros compren cantidades ilimitadas de tierras. Ambas respuestas señalaron resistencias a asuntos que la consultora incluyó dentro de la agenda oficial.
La expresión política del descontento apareció con claridad ante una eventual segunda vuelta. El 55 por ciento eligió un cambio de Gobierno y el 32,1 por ciento se inclinó por la continuidad de Milei. Entre las mujeres, la preferencia por un recambio llegó al 61,2 por ciento. Sin embargo, esa mayoría crítica todavía no se trasladó de manera equivalente a una fuerza opositora. En intención de voto para 2027, el Peronismo Unido obtuvo el 31,6 por ciento y Milei el 30,9 por ciento, una diferencia inferior al margen de error informado, con un 21,4 por ciento de personas sin definición.
El relevamiento dejó una advertencia para la Casa Rosada y una responsabilidad para la oposición. El rechazo al Gobierno convive con una disputa electoral abierta, pero la demanda económica resulta contundente. Para una mayoría de los encuestados, mejorar el salario y conseguir trabajo son prioridades que el rumbo oficial todavía no logra satisfacer. La recuperación que se anuncia desde el poder sigue pendiente en demasiados hogares.