BALAS CONTRA LA EDUCACIÓN Y LA PRENSA QUE MUESTRA EL AJUSTE

SiPreBA y ARGRA denunciaron al menos siete trabajadores de prensa heridos por balas de goma durante la movilización universitaria del jueves frente al Congreso. El operativo represivo golpeó a quienes reclamaban por la educación pública y a quienes estaban trabajando para contar lo que sucedía.
La defensa de la universidad pública volvió a recibir una respuesta de gases, golpes y balas de goma. La movilización del jueves 15 de octubre frente al Congreso, que reunió a estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y organizaciones sindicales, terminó atravesada por un operativo represivo que también alcanzó a periodistas y reporteros gráficos. Quienes salieron a reclamar recursos para estudiar y salarios para enseñar compartieron la calle con trabajadores de prensa que terminaron heridos mientras cumplían su tarea. pagina12.com.ar
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina difundieron un comunicado con un registro concreto de las agresiones. Contabilizaron al menos siete trabajadores alcanzados por balas de goma y decenas de heridos. Según denunciaron, efectivos de la Policía Federal y de Gendarmería dispararon directamente contra sus cuerpos, incluso al torso y desde corta distancia, pese a que estaban identificados como prensa. COMUNICADO ARGRA-SIPREBA 16-OCT…
Detrás de esas cifras hay nombres y consecuencias físicas. Laura Quispe, de TeleSISA, recibió nueve impactos en la espalda y debió ser atendida en el Hospital Ramos Mejía. De acuerdo con el comunicado, dos perdigones quedaron alojados en su cuerpo. Guido Piotrkowski, reportero gráfico de Página/12, sufrió dos impactos en el pecho que quedaron registrados en sus propias fotografías. Nicolás Hernández, de El Grito del Sur, fue herido en un antebrazo mientras intentaba protegerse la cara.
La denuncia también incluyó a Gabriela Manzo, de Radio Gráfica, quien recibió tres impactos en las piernas, y a dos fotorreporteros de Indymedia alcanzados en el torso. Revista Mu tuvo tres trabajadores heridos, entre ellos Tadeo Bourbon. Nicolás Suárez, que registraba imágenes para La Nación, recibió un bastonazo en la espalda, mientras que el fotógrafo independiente Germán Romeo sufrió un golpe en la cabeza y una agresión con gas pimienta que le afectó la vista. Las entidades sumaron ataques contra equipos de C5N y LN+.
La violencia se desplegó durante una jornada convocada para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La presencia sindical expresó una causa que atraviesa al movimiento obrero. La universidad pública permite que los hijos de los trabajadores accedan a una profesión, sostiene la investigación y forma los cuadros que necesita el desarrollo nacional. Defenderla es defender una herramienta de justicia social.
Los gases y los camiones hidrantes alcanzaron la movilización e interrumpieron el acto. La jornada también dejó destrozos en las inmediaciones del Congreso. Sobre su origen circularon versiones enfrentadas y acusaciones de infiltración que requieren investigación. Esas sospechas no permiten dar por probada una autoría policial de los daños, pero tampoco pueden utilizarse los incidentes para justificar disparos contra periodistas ni una intervención indiscriminada sobre quienes ejercían su derecho a manifestarse. elpais.com
El comunicado de SiPreBA y ARGRA vinculó los ataques con una conducta sostenida desde la llegada de Javier Milei al Gobierno. Las organizaciones denunciaron que más de 300 cronistas, camarógrafos y reporteros gráficos fueron heridos en manifestaciones desde diciembre de 2023. También recordaron el caso de Pablo Grillo y advirtieron que agredir a quienes registran los operativos dificulta identificar responsabilidades y conocer lo sucedido.
La respuesta gremial continuará ante organismos internacionales. Ambas entidades anunciaron que aportarán la información a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Relatoría de Libertad de Expresión de Naciones Unidas. Además, señalaron que el uso de cascos y máscaras evitó consecuencias todavía mayores. Que un trabajador necesite protección propia de una cobertura de guerra para informar desde una plaza argentina muestra la gravedad de lo que está ocurriendo.
Desde una tradición peronista, la educación, el trabajo y la organización popular forman parte de una misma pelea por la dignidad. Un Gobierno debe responder por los salarios universitarios, garantizar el derecho a reclamar y proteger a quienes informan. La responsabilidad política por el operativo exige explicaciones y la investigación de cada agresión denunciada.
Frente a los intentos de disciplinamiento, los trabajadores de prensa ratificaron su compromiso con el oficio y con el derecho de la sociedad a estar informada. El cierre del comunicado dejó una respuesta que también interpela al conjunto del movimiento obrero. “Seguiremos informando y denunciando. No nos van a silenciar”. COMUNICADO ARGRA-SIPREBA 16-OCT…