MATURANO ENDURECIÓ SUS CRÍTICAS A LA CGT Y RECLAMÓ PROFUNDIZAR EL PLAN DE LUCHA CONTRA MILEI

El secretario general de La Fraternidad cuestionó duramente a la conducción de la CGT por la falta de respaldo ante la multa de más de $21 mil millones aplicada al gremio y reclamó una respuesta más contundente del movimiento obrero frente al Gobierno. “Quieren seguir mandando cuando este no es un momento para mandar, sino para luchar”, afirmó durante el plenario nacional del FreSU.

Omar Maturano eligió el Primer Plenario Nacional del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) para elevar el tono de sus críticas a la conducción de la CGT y reclamar un cambio de estrategia frente al gobierno de Javier Milei. El titular de La Fraternidad cuestionó la falta de solidaridad con su organización tras la millonaria sanción aplicada por el Gobierno y sostuvo que el movimiento obrero necesita abandonar las acciones que consideró insuficientes para avanzar hacia una confrontación más firme.

La multa contra La Fraternidad, que supera los $21 mil millones y fue impuesta luego de la adhesión del gremio al paro general del 19 de febrero, ocupó un lugar central en su intervención. Maturano sostuvo que la medida fue consecuencia de una decisión adoptada en el marco de la acción impulsada por la central obrera y cuestionó que la conducción cegetista no haya asumido una defensa colectiva del sindicato ferroviario.

“La multa que nos aplicaron fue por orden de la CGT, no de La Fraternidad. No hicimos nada fuera de la ley, pero no nos salen a defender”, afirmó el dirigente, quien recordó que durante la movilización realizada en Plaza de Mayo esperaba una señal concreta de respaldo de la central.

“Tendrían que haber dicho que nos acompañaban, que si se meten con un sindicato se meten con toda la CGT. Pero no lo hicieron y nos van a dejar solos”, advirtió.

A partir de esa situación, Maturano apuntó contra los sectores sindicales que promueven una estrategia de diálogo con el Gobierno. Cuestionó a quienes, según planteó, continúan negociando sin obtener respuestas para los trabajadores y marcó una diferencia con quienes consideran necesario profundizar las medidas de fuerza.

“Se sientan a dialogar con la pared, no tienen respuestas para la clase trabajadora”, sostuvo. Y fue todavía más directo al referirse a las disputas internas por el poder dentro de la central obrera: “Quieren seguir mandando cuando este no es un momento para mandar, sino para luchar”.

El dirigente ferroviario también extendió sus críticas a la dirigencia política y al Partido Justicialista. “Estamos cansados de la traición: entre dirigentes sindicales, del poder político y del PJ. No hay oposición en este país”, afirmó frente a los dirigentes y representantes gremiales que participaron del encuentro realizado en el camping de la UOM en Pilar.

Para Maturano, la discusión no se limita a una disputa salarial o a la defensa de determinadas organizaciones sindicales. Advirtió que las políticas impulsadas por el Gobierno están profundizando la desigualdad y cuestionó el rumbo económico por sus consecuencias sobre el empleo, los salarios y los servicios públicos.

“Este modelo nos lleva a un país con el 90% de pobres y un 10% de ricos”, señaló, mientras reivindicó como objetivos centrales del movimiento obrero la defensa del trabajo, los salarios dignos y el acceso a la salud y la educación.

En otro tramo de su discurso, el titular de La Fraternidad recurrió a la experiencia de los años 90 para advertir sobre las consecuencias que puede tener la división del movimiento sindical. Recordó el impacto que tuvo aquella etapa sobre el sistema ferroviario y la pérdida de puestos de trabajo, y planteó que la experiencia histórica debe servir para evitar una nueva fragmentación.

“Hoy tenemos que ser más inteligentes y construir una estrategia común”, afirmó Maturano, en un llamado que combinó la necesidad de unidad con una fuerte crítica a la conducción actual de la central obrera.

El planteo desembocó en uno de los principales reclamos de su intervención: profundizar el plan de lucha contra el Gobierno de Milei. Para el dirigente, las medidas adoptadas hasta ahora no alcanzan para frenar las políticas oficiales y es necesario avanzar hacia acciones de mayor contundencia.

“Hay que dejarse de acciones tibias y avanzar con medidas más contundentes”, reclamó.

Maturano cerró su discurso insistiendo en que la respuesta del movimiento obrero debe construirse desde la unidad y la organización. Pero, al mismo tiempo, dejó planteado que esa unidad no puede reducirse a una conducción formal ni a acuerdos entre dirigentes, sino que debe traducirse en una estrategia concreta para enfrentar las políticas que, según advirtió, están afectando a los trabajadores.

“Tenemos que estar todos juntos. La unidad y la organización son fundamentales en esta pelea”, concluyó.