FUERTE RESPALDO GREMIAL AL PARO DE COLECTIVEROS POR SALARIOS IMPAGOS

La medida de fuerza impulsada por los choferes suma adhesiones en todo el arco sindical del transporte. Denuncian incumplimientos empresariales y advierten sobre un creciente clima de tensión en el servicio.

En una nueva muestra de unidad del movimiento obrero, la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte expresó su “apoyo incondicional” a la medida de fuerza convocada por los trabajadores de la Unión Tranviarios Automotor, en reclamo por el incumplimiento en el pago íntegro de los salarios en empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires.

El pronunciamiento, firmado por el secretario general de la organización, Omar Maturano, deja en claro que la protesta no es caprichosa, sino la consecuencia directa de una situación que golpea de lleno el bolsillo de los trabajadores. “Ante el incumplimiento del pago íntegro de los salarios, los compañeros colectiveros resuelven retención de tareas en los lugares de trabajo”, señala el comunicado.

La decisión de los choferes se inscribe en un escenario de creciente malestar, donde la incertidumbre salarial convive con condiciones laborales cada vez más exigentes. Desde el sector advierten que la falta de respuestas empresariales no solo deteriora el poder adquisitivo, sino que además pone en riesgo la normal prestación del servicio público.

En ese marco, desde la UGATT remarcaron que la medida cuenta con el respaldo de todo el entramado sindical del transporte, la logística y los servicios. La solidaridad expresada no es menor: refleja una preocupación extendida por el avance de situaciones que, según denuncian, vulneran derechos básicos conquistados tras años de lucha.

El conflicto también comienza a trasladarse a la calle. La reducción en la frecuencia de los colectivos, derivada de la protesta, ya genera malestar entre los usuarios. Sin embargo, desde el gremio alertan sobre un fenómeno aún más preocupante: episodios de violencia contra los trabajadores, que quedan expuestos en medio de un conflicto que no generaron.

“Reciban la solidaridad de todo el pueblo trabajador”, concluye el documento, en un mensaje que busca reforzar la cohesión del sector frente a un escenario que combina atraso salarial, presión social y falta de soluciones concretas.

Así, el paro de colectiveros deja de ser un conflicto aislado para transformarse en un síntoma de una problemática más profunda, donde el reclamo por el salario vuelve a ocupar el centro de la escena sindical.