El secretario general de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), Carlos Minucci, celebró el reciente fallo judicial favorable a los trabajadores y lo definió como “esperable” frente a una norma que calificó como “antidemocrática y anticonstitucional”. En diálogo con este medio, el dirigente trazó además un duro diagnóstico sobre el presente económico y político del país, con especial foco en el deterioro social y la caída del consumo energético.
“La cautelar era esperable, porque estamos ante una ley realmente antidemocrática”, afirmó Minucci, quien remarcó que el movimiento obrero se mantiene “expectante” a la resolución definitiva. En ese sentido, destacó la cohesión sindical frente al conflicto: “El sindicalismo está fuerte, está unido más allá de las diferencias”.
Sin embargo, el dirigente advirtió que esa fortaleza contrasta con una realidad económica cada vez más delicada. “Hay problemas graves: despidos, salarios estancados y una calle muy complicada”, señaló, al tiempo que describió un clima social enrarecido y con niveles crecientes de tensión. “La sociedad está hecha mierda”, sintetizó con crudeza.
En el plano energético, Minucci reconoció que las empresas del sector logran sostenerse, aunque alertó por una variable clave: “El consumo ha bajado”. Esta caída, explicó, impacta directamente en la actividad y en la proyección de las compañías, en un escenario de retracción generalizada.
El sindicalista también cargó contra la conducción política actual, a la que consideró debilitada frente a un “caos económico creciente”. En ese marco, abrió el debate sobre el futuro del peronismo y la necesidad de una conducción sólida. Mencionó a figuras como Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof como posibles referencias, aunque puso el acento en la necesidad de construir liderazgo real.
“Se necesita un presidente con personalidad muy fuerte para enfrentar lo que viene”, sostuvo. Y advirtió sobre la magnitud de los desafíos: una deuda externa que, según estimó, rondará los 800 mil millones de dólares, sumada a desequilibrios internos y presión de todos los sectores. “Van a venir todos a pedir: sindicatos, fuerzas de seguridad, sectores sociales. Hay que tener conducción para ordenar eso”, afirmó.
Finalmente, Minucci dejó una definición política de fondo al cuestionar el pago de la deuda externa en las condiciones actuales: “No podemos pagar una deuda que no hicimos ni pasó por el Congreso”, sentenció, al tiempo que llamó al peronismo a “aprender de los errores” para encarar una eventual reconstrucción del país.
Con un tono directo y sin matices, el dirigente sindical dejó en claro que, más allá del alivio judicial, el conflicto de fondo sigue abierto y atraviesa tanto al mundo del trabajo como a la estructura económica y política de la Argentina.