En el día en que la memoria colectiva argentina rinde homenaje a los héroes de Malvinas, una denuncia encendió el debate sobre la soberanía de nuestros recursos naturales. Pablo Rutigliano, presidente de la Cámara Latinoamericana del Litio, arremetió contra los funcionarios públicos que, según sus palabras, están entregando el patrimonio nacional a potencias extranjeras.

“No podemos seguir permitiendo que nos roben el futuro, que nuestros recursos terminen en manos de intereses foráneos mientras nuestro pueblo sigue sumido en la desesperanza. Hoy, en honor a quienes dieron su vida en Malvinas, debemos reafirmar nuestra defensa de la soberanía. No podemos seguir permitiendo la entrega de nuestro litio”, sostuvo Rutigliano con firmeza.
El litio, considerado el “oro blanco” del siglo XXI, se ha convertido en un recurso estratégico clave en la transición energética global. Argentina, con una de las mayores reservas del mundo, se encuentra en el ojo de las grandes corporaciones y gobiernos extranjeros, que buscan apropiarse de su explotación. Rutigliano, quien viene denunciando la falta de regulación y control estatal sobre este mineral, aseguró que la complicidad política es el mayor obstáculo para que el litio beneficie directamente a los argentinos.
“La historia de Malvinas no es solo una efeméride, es un recordatorio permanente de que la soberanía no se regala ni se negocia. Los mismos que ayer aplaudieron la privatización de nuestros recursos hoy continúan abriendo las puertas a los monopolios extranjeros. No hay honor en la entrega”, sentenció.
Las palabras del presidente de la Cámara Latinoamericana del Litio resonaron con fuerza en un contexto donde la discusión sobre la explotación y regulación del litio está en el centro del debate político y económico. Según datos oficiales, Argentina exporta litio en estado primario sin una industrialización significativa que garantice valor agregado y generación de empleo en el país. Para muchos expertos, esta es una muestra clara de la falta de políticas soberanas en materia de recursos naturales.
“Los argentinos no podemos ser meros espectadores del saqueo. Nos corresponde exigir transparencia, regulaciones claras y un modelo que garantice que el litio sea un pilar de desarrollo para el país y no un negocio para unos pocos”, enfatizó Rutigliano.
Las declaraciones del referente del sector llegan en un momento de creciente tensión por las negociaciones con empresas multinacionales, mientras provincias como Catamarca, Salta y Jujuy avanzan en acuerdos con capitales extranjeros sin un marco normativo nacional unificado. Esta situación ha sido señalada por diversos sectores como un riesgo de “neocolonialismo económico”.
El eco de Malvinas resuena con fuerza en esta denuncia. Porque la soberanía no se limita a defender la bandera en un territorio, sino también a proteger los recursos que garantizan el futuro del país. “Si existe un Dios justo, y si la Patria aún vive en el alma de su pueblo, que Él los demande”, concluyó Rutigliano, en un llamado a la conciencia nacional.
Hoy, como ayer, la lucha por la soberanía sigue vigente. Y, como siempre, la historia juzgará a quienes traicionan los intereses de la Nación.